El 10 de diciembre de 1948, las Naciones Unidas proclamaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como una respuesta ética a las atrocidades cometidas en la 2a. Guerra Mundial, aprobando 30 artículos, entre ellos el derecho a la vida, seguridad y la libertad.
Sin embargo en Latinoamérica vinieron las dictaduras criminales y genocidas y posteriormente las democracias que incurrieron en similares atropellos. Bolivia no fue la excepción, porque Banzer o García Meza hoy están muy bien representados por los actuales gobernantes.
Pero por encima de esta realidad ingrata, está la dignidad de un pueblo que hace prevalecer sus convicciones democráticas y sigue luchando por su vida y libertad, en los 9 departamentos, porque se respeten sus decisiones expresadas en las urnas como el Referéndum del 21F.
Nuestro pueblo sigue gritando con pasión que NO QUIERE VIVIR EN DICTADURA y reivindica a la democracia como la forma más civilizada de convivencia colectiva y seguirá luchando por sus derechos. Por ello hoy 10 de diciembre no es un día cualquiera.
Mis respetos a todos los bolivianos y bolivianas que defienden nuestra democracia y dignidad.
WALDO ALBARRACÍN SÁNCHEZ.
