La Paz, 20 de agosto de 2026 (DCOM-UMSA).- Para muchos, el recuerdo comienza de la misma manera, una visita con el colegio, las luces que se apagan y, de pronto, un cielo lleno de estrellas sobre sus cabezas. Este jueves, el Planetario Max Schreier de la Universidad Mayor de San Andrés cumplió 50 años y celebró una historia que acercó la ciencia y las maravillas del universo a generaciones de niños, jóvenes y familias.
La celebración comenzó con un acto de homenaje en el emblemático Salón de Honor de la UMSA, donde autoridades universitarias, docentes e invitados recorrieron parte de una historia iniciada en 1976. Su director, Mirko Raljevic, recordó a reconocidos docentes que estuvieron al frente del Planetario y los momentos que marcaron su evolución, desde aquella sala que funcionó durante décadas con el proyector Nova III hasta la incorporación de tecnología digital, además de las numerosas actividades de observación, enseñanza y divulgación científica realizadas a lo largo de medio siglo.
“Desde el Planetario nos han demostrado que mirar al cielo es también una forma de aprender (…) gracias por estos 50 años, la UMSA celebra con mucho orgullo sabiendo que su Planetario está al alcance de nuestra población”, destacó la rectora María Eugenia García, Ph.D., a tiempo de recordar su cercanía con niños y jóvenes, y definirlo como “un lugar para aprender y enamorarse de la ciencia”.
Después del homenaje, la celebración volvió al lugar donde nacieron tantos recuerdos. Autoridades e invitados se trasladaron al Planetario Max Schreier para compartir un brindis de honor y vivir una experiencia inmersiva bajo su cúpula. Fue una manera simbólica de celebrar sus Bodas de Oro haciendo aquello que acompañó su historia: apagar por un momento las luces de la ciudad, levantar la mirada y dejar que el universo vuelva a despertar preguntas y asombro.
“50 años mirando juntos el cielo” resume así mucho más que un aniversario. Son cinco décadas de ciencia, docentes que dejaron huella, tecnología que fue cambiando y generaciones que alguna vez cruzaron las puertas del Planetario por curiosidad y salieron sabiendo un poco más sobre el universo.





















