La Paz, 10 de junio de 2026 (DCOM-UMSA).- En la familia de Ramiro Pérez Villarroel hacer chocolate nunca fue simplemente una actividad económica; es una tradición, una receta que pasó de manos de su bisabuela a su abuela, de su abuela a su madre y que hoy continúa viva gracias a él, un joven estudiante de Administración de Empresas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) que decidió tomar ese legado familiar y convertirlo en un emprendimiento con visión de futuro.
Así nació Chocolates Edén, una marca que combina conocimientos heredados durante generaciones con herramientas de gestión, marketing y planificación aprendidas en las aulas universitarias. Pero, detrás de cada barra de chocolate, también hay una apuesta por el norte paceño, por Guanay y por el cacao que se produce en esta región del departamento.
“Mi bisabuela elaboraba chocolate de manera completamente artesanal. Después la receta pasó a mi abuela, luego a mi mamá y ahora yo sigo esa tradición familiar, pero llevándola un paso más allá. Con lo que aprendí en la universidad he podido desarrollar un plan de negocios para fortalecer este trabajo y darle una proyección mayor”, cuenta Ramiro.
Su objetivo no es solo vender chocolate, pues también busca aportar al desarrollo productivo de su región. Por ello utiliza cacao proveniente de Guanay y Palos Blancos, zonas reconocidas por la calidad de sus cultivos. “Queremos impulsar el cultivo de cacao en el norte paceño y demostrar que también puede convertirse en una alternativa económica para muchas familias”, explica.
Aunque la receta tradicional sigue siendo el corazón del emprendimiento, la innovación también ocupa un lugar importante y ello se ve reflejado en sus sabores, rellenos y empaques. Uno de sus productos más llamativos es el “Choco Arcoíris”, una barra elaborada con chocolate blanco, sabor a chicle y relleno de dulces masticables. Pensado inicialmente para niños, terminó conquistando también a jóvenes y adultos por su colorido diseño y sabor poco convencional.
Innovación en sabores y rellenos
La oferta incluye además chocolates amargos con 90% de cacao y trozos de nibs (pequeños fragmentos de cacao tostado ricos en antioxidantes), chocolates semiamargos para preparar bebidas calientes, así como variedades rellenas de frutos rojos, maracuyá, menta, golosinas trituradas, galletas de oreo troceadas, coco y otras, todas elaboradas de manera artesanal y sin conservantes.
Detrás de cada barra existe también un proceso que conserva parte de las técnicas transmitidas por su familia. Ramiro recuerda haber aprendido desde niño tareas como el venteado del cacao, una práctica tradicional que permite separar manualmente la cáscara de los granos antes de la molienda. Con el tiempo, esos conocimientos se complementaron con pruebas, experimentos y nuevos sabores hasta alcanzar las presentaciones actuales.
La historia de Chocolates Edén también sumó a Lucero Pacheco, egresada de Turismo de la UMSA. Ella conoció el proyecto durante una actividad académica y decidió unirse al emprendimiento atraída por la propuesta de revalorizar el cacao, las tradiciones y el potencial turístico del norte de La Paz. Hoy ambos trabajan para consolidar una marca que no solo vende chocolate, sino que también cuenta una historia sobre identidad, territorio y cultura.
Parte de este crecimiento ha sido acompañado por el Departamento de Emprendimientos e Innovación de la UMSA, que les brindó talleres, espacios de difusión y participación en ferias para fortalecer el proyecto. “Nos ayudan mucho a dar a conocer nuestra marca y a seguir creciendo como emprendedores”, destaca Lucero.
Actualmente, todos los productos de Chocolates Edén tienen un precio de Bs 25 y pueden adquirirse a través de sus redes sociales en Facebook, Instagram y TikTok como “Chocolates Edén Página Oficial” o mediante WhatsApp al número 72094793.











