La Paz, 3 de noviembre de 2026 (DCOM-UMSA).- La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), a través de su Laboratorio de Referencia de Calidad del Aire (LRCA), ganó financiamiento del Fondo de Calidad del Aire del Instituto de Política Energética (EPIC), de la Universidad de Chicago, para instalar una red de monitoreo de material particulado menor a 2.5 micras (PM2.5) en seis ciudades de Bolivia. El proyecto fue uno de los seleccionados entre cerca de 400 postulaciones de 83 países y permitirá generar datos continuos y públicos sobre este contaminante, asociado a enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
El logro cobra especial importancia porque Bolivia no cuenta con un monitoreo sistemático y continuo de PM2.5 a escala nacional, ni con límites específicos en su normativa ambiental. El PM2.5 se compone de partículas suspendidas en el aire con un diámetro menor a 2,5 micrómetros, aproximadamente 30 veces más pequeñas que el grosor de un cabello humano. Por su tamaño, se transportan a grandes distancias y pueden llegar hasta las zonas más profundas de los pulmones y representar riesgos para la salud.
El proyecto boliviano fue seleccionado por EPIC, que otorgó financiamiento a 39 iniciativas de 34 países. Durante 18 meses, el LRCA, dependiente del Instituto de Investigación y Desarrollo de Procesos Químicos (IIDEPROQ) de la Facultad de Ingeniería, impulsará la instalación de equipos especializados en La Paz, Santa Cruz, Trinidad, Cochabamba, Potosí y Sucre. La red permitirá obtener datos de PM2.5 de forma continua y compartirlos públicamente casi en tiempo real.
El Ing. Marcelo Gorritty, responsable del LRCA, recordó que la necesidad de contar con esta información quedó en evidencia durante los incendios forestales de 2024, cuando el humo cubrió importantes ciudades del país durante semanas. “No se disponía de datos consolidados y continuos de PM2.5 para cuantificar esa exposición real pese a los riesgos (…) ahora vamos a generar el primer conjunto de datos continuo, multiciudad y de acceso abierto sobre PM2.5 en Bolivia”, resaltó.
La información generada será centralizada por el LRCA y compartida de manera abierta, en coordinación con el Programa Nacional de Gestión de la Calidad del Aire. Además de facilitar el acceso de la población a estos datos, el proyecto buscará aportar evidencia científica para incorporar el PM2.5 en la normativa nacional sobre calidad del aire. Para ello, el equipo universitario prevé trabajar con instituciones públicas vinculadas a la salud y al medioambiente.
Este nuevo desafío se suma a más de una década de trabajo del LRCA en investigación, control de calidad del aire y formación especializada, además de su soporte permanente a la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire (Red MoniCA). El financiamiento obtenido permitirá ampliar ese aporte científico y poner información confiable al servicio de la población y de las decisiones destinadas a proteger la salud pública.


















