Estudiar, trabajar y ser papá, el triple desafío que sí se puede
La Paz, 19 de marzo de 2026 (DCOM-UMSA).- Ser padre ya es, por sí solo, una gran responsabilidad. Ser padre, trabajar y además seguir estudiando en la universidad parece un desafío todavía mayor. Pero en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), esa realidad tiene miles de rostros. Este año, 7.117 padres (9,5% de la cantidad promedio de estudiantes) están inscritos en distintas facultades, sosteniendo cada día el sueño de profesionalizarse sin dejar de cuidar a quienes más aman.
Joel Flores, estudiante de la carrera de Informática, sabe bien lo que significa vivir esa triple jornada. Es papá de Andrés, de dos años y medio, trabaja como desarrollador web y avanza en la carrera según el tiempo que logra organizar entre sus responsabilidades. Al principio no fue sencillo, asegura, pues hubo miedo, incertidumbre y preocupación económica. Pero con apoyo familiar y esfuerzo constante, encontró la forma de seguir adelante.
Hoy, en medio del cansancio y las exigencias, encuentra fuerza en los gestos más sencillos de su hijo, en esa pequeña voz que habitualmente le pregunta con ternura: “Papá, ¿bien estás tú?”. Para Joel, lejos de ser un obstáculo, su hijo se convirtió en una razón más para no rendirse.
Una historia parecida vive Francisco Arisaca, estudiante de la carrera de Arquitectura y papá de Estefan, de tres años. Hace un tiempo tuvo que dejar la carrera por problemas económicos, pero la llegada de su hijo le dio un nuevo impulso para retomarla. Sus días empiezan temprano, entre el desayuno, el almuerzo, el trabajo, las clases y el cuidado de su pequeño.
A veces, cuando no tiene otra opción, Estefan lo acompaña al aula con sus colores, sus dibujos y su energía de niño. Francisco reconoce que no es fácil, pero aun así intenta dar lo mejor de sí como padre, como trabajador y como universitario. Su mayor deseo es que su hijo se sienta orgulloso de él y que el esfuerzo de hoy se transforme mañana en un futuro más estable para su familia.
En ambas historias hay un elemento que marca una diferencia concreta y es el apoyo. La familia, la pareja y también los servicios gratuitos que ofrece la universidad pueden aliviar una carga que, de otro modo, sería aún más pesada. El Centro Infantil Universitario “Andresito” se convirtió en un respaldo importante para varios estudiantes que también son madres y padres, permitiéndoles continuar su formación mientras sus hijos reciben cuidado y atención.
Detrás de las cifras hay jornadas agotadoras, decisiones difíciles, clases a contrarreloj, trabajos nocturnos y preocupaciones económicas. Pero también hay ternura, esperanza y una convicción profunda de seguir adelante. En el Día del Padre, las historias de Joel, Francisco y de miles de papás universitarios recuerdan que estudiar no siempre es un camino lineal, pero sí puede ser una forma de amor por los hijos, por el futuro y por la posibilidad de construir una vida mejor desde las aulas de la universidad pública.
“Ser padre y estudiante al mismo tiempo es un desafío enorme, pero también una muestra de valentía y amor. Desde la UMSA, felicitamos a todos nuestros papás universitarios que, con esfuerzo y convicción, siguen apostando por su formación y por un mejor futuro para sus hijos”, expresó la rectora de la UMSA, María Eugenia García, Ph.D.


