La Paz, 7 de septiembre de 2026 (DCOM-UMSA).- La basura también puede convertirse en dinero y aportar a la economía de una ciudad cuando se sabe aprovechar. Lo que hoy se desecha y termina ocupando espacio en los rellenos sanitarios puede tener valor. UMSA Circular plantea precisamente transformar estos residuos en energía, compost, nuevos productos e incluso materiales para construcción, además de ofrecer equipos, asesoramiento y capacitación para ello.
La Paz genera alrededor de 700 toneladas de residuos cada día y más del 60% corresponde a materia orgánica (restos de comida, frutas, verduras y otros residuos biodegradables). Para la Ing. Rocio Fuentes, coordinadora operativa de UMSA Circular, el primer paso para aprovechar los residuos comienza en casa, con su separación correcta, porque cuando restos de comida, plásticos, papel, cartón y otros materiales se mezclan, gran parte pierde la posibilidad de ser recuperada y termina inevitablemente en un relleno sanitario.
Las alternativas son muchas y algunas sorprenden. Los residuos orgánicos pueden convertirse en compost o mejoradores de suelo; botellas PET, papel, cartón y otros materiales pueden reciclarse y regresar al sistema productivo como envases, papel y otros. Los escombros y las llantas, después de procesos de trituración, pueden servir como materia prima para bloques, pavimentos y otros materiales de construcción.
Incluso aquellos residuos que ya no puedan recuperarse mediante estas alternativas pueden ser tratados para obtener combustibles derivados de residuos y aprovechar su potencial energético, agrega Fuentes. Precisamente, la Facultad de Ingeniería, de la que depende UMSA Circular, propone la creación de una planta de tratamiento que permita dar ese destino a los materiales que ya no puedan ser reciclados o reutilizados.
*El potencial energético de los residuos*
El Ing. Jaime Sánchez, director de la Carrera de Ingeniería Mecánica y Electromecánica, explica que la propuesta busca aprovechar la energía contenida en estos residuos y, al mismo tiempo, reducir significativamente lo que termina en los rellenos sanitarios. La planta requeriría un espacio de cinco a siete hectáreas y podría complementarse con centros de transferencia ubicados estratégicamente para recibir y trasladar los residuos hacia su tratamiento.
“El residuo es dinero cuando se lo sabe valorizar. No se trata solo de medio ambiente, sino de economía circular”, sostiene Fuentes, a tiempo de resaltar que el aprovechamiento de residuos además puede impulsar emprendimientos y modelos de negocio, fortalecer el trabajo de recicladores de base y disminuir la cantidad de basura que necesita llegar a disposición final.
Por ello, UMSA Circular plantea avanzar de una economía lineal, donde se produce, consume y desecha, hacia una economía circular, donde los materiales permanecen el mayor tiempo posible dentro del ciclo productivo. Pero la Universidad Mayor de San Andrés no parte de cero, esta iniciativa funciona desde 2020 como un servicio de la Facultad de Ingeniería y reúne capacidades de los institutos de Ingeniería Química, Ingeniería Industrial e Ingeniería Mecánica y Electromecánica.
Sus equipos multidisciplinarios realizan diagnósticos, estudios y asistencia técnica, pero también diseñan, fabrican e instalan maquinaria y equipos de acuerdo con las necesidades de empresas, instituciones y municipios. Ya desarrollaron trabajos para organizaciones como Reecicla, Suma Qhana, Compost X y Swisscontact, además de brindar asistencia técnica al municipio de Cajuata.
Para Fuentes, enfrentar el problema de los residuos requiere el aporte de todos, desde ciudadanos que comiencen a separarlos adecuadamente hasta autoridades, empresas y academia capaces de generar condiciones para su aprovechamiento.







